El cajas – Parque nacional

Esta es una entrada de miércoles, de pocas palabras, pero muchas fotos.

Foto: Leonardo Centeno

¿Han ido alguna vez a un sitio que queda muy cerca de la ciudad, pero que al estar ahí se siente muy lejos? Pues así es el parque nacional el Cajas, en Cuenca.

A tan solo unos 40 minutos de Cuenca se encuentra el parque nacional el Cajas, el cual es un parque natural con ambiente de páramo, bastante frío de por sí y cuando nosotros fuimos, bastante lluvioso.

Llegar realmente no tiene mayor ciencia ya que desde la terminal de buses de Cuenca hay varios que te llevan como por 2 o 3 usd, y una vez en el parque simplemente se debe hacer el registro para iniciar el trekking.

Algo que me encanta de Ecuador es que casi todas sus cosas naturales son gratuitas y bien preservadas, al menos a la fecha de hoy, y las pocas que son pagas resultan ser bastante económicas (aprende de eso Perú)

El parque tiene varias rutas que van variando su dificultad y duración, pero en esta ocasión hicimos la más corta, la cual es de la laguna Toreadora y dura como unas 2 horas (o mucho más cuando vas en plan de hacer fotos)

Foto: Leonardo Centeno – No se dejen engañar por la foto, esta laguna es gigantesca.

Quitando el hecho de que por el fango y la lluvia me resbalé varias veces, el sitio es totalmente hermoso, como un pequeño pedazo de paraíso en tierra, aunque les recomiendo si piensan ir que lleven ropa impermeable ya que la humedad me llegó a las medias y me traspasó la chaqueta que tenía puesta.


Fuera de lo que uno logra conocer, realmente no pasó gran cosa rara en el trekking, fue muy tranquilo. Mucha naturaleza …

Foto: Leonardo Centeno

Mucha calma

Foto: Leonardo Centeno
Foto: Leonardo Centeno

Muchas llamas…

Mucha agua…

Foto: Leonardo Centeno

Poca gente…

Foto: Leonardo Centeno

No me imagino cómo se debe ver este sitio de noche bajo las estrellas, me queda pendiente ir a acampar allá.

¿Recomendaciones?

Ropa impermeable:

Como dije anteriormente, esto es indispensable, las caminatas y los sitios se disfrutan más cuando no estás lleno de agua y titiritando de frío en todo momento.

Botas:

El terreno es MUY resbaloso. Yo que prácticamente siempre ando con botas y me resbalé unas 3 veces, y eso que me las doy de montañero.

Comida:

Es una reserva natural y aparte del restaurante que hay en la entrada (que es bien caro) no se va a encontrar nada por ahí.

Conciencia ambiental:

Lo que llevas a la montaña normalmente no pertenece a ella, así que si llevas basura, pues se tiene que devolver contigo.

Ganas de caminar:

Lo que hay es trecho que recorrer, entonces las ganas de caminar no pueden faltar, porque si faltan, igual te va a tocar caminar, así que mejor hacerlo con ganas 🙂

Forro para la cámara:

Si llevas una cámara que no quieres que se moje, intenta tener un forro. Las nuestras se mojaron terriblemente, así sin protección de nada, y la humedad interna tardó como 1 semana en condensarse del todo.

¿Y tú has ido a los parques nacionales cercanos a tu ciudad? ¿Qué tal te han parecido? Déjamelo saber en los comentarios 😊